miércoles, 28 de enero de 2015

COMEDERO DE INVIERNO

El invierno es sin duda el mejor momento de poner comederos si queremos atraer a las aves y acercarlas a nuestro teleobjetivo.
Este año he probado con un tipo de comedero ligero, rápido de montar y fácil de ubicar. Básicamente es un palo clavado en el suelo con ramas adosadas a los laterales. Luego distribuimos pequeños recipientes por la estructura y los llenamos de comida.
En este caso y para abarcar el mayor número posible de comensales, he puesto comida muy variada: mix variado de semillas y alpiste, pipas negras, frutas naturales y frescas (grosellas y frambuesas), pasta para insectívoros, larvas de mosca e incluso he colocado algún alambre colgando con fruta desecada y trozos de tocino. 
Si bien es cierto que cuando están comiendo en el comedero las fotos no son válidas por lo antiestético de la estructura, se consiguen buenas fotos cuando las aves estan en los posaderos. Asimismo, estos se cambian con mucha comodidad para variar el escenario y los distintos recipientes permiten probar con distintos tipos de comidas e intentar atraer a especies lo más variadas posibles. 
Está ubicado en una zona de matorral cercana al pueblo de Silla y el principal problema ha sido aislarlo de las ratas, pues en los descampados que hay alrededor de estos pueblos las hay en abundancia.
Si el comedero es localizado por un grupo de ratas, estas se bastan en una sola noche para dejarlo totalmente vacío de comida. Son animales muy hábiles trepando y no es nada fácil conseguir burlarlas.  
Tras unos primeros días de saqueos sistemáticos, parece que finalmente he logrado pararlas colocando una gran zafa invertida en el palo principal del armazón, pues progresar cabeza abajo por plástico resbaladizo ya parece demasiado incluso para sus habilidades.
Superado este primer problema, el comedero se ha ido afianzando en la zona y en un par de semanas ya recibe visitas asiduas de algunas especies de aves.  
Estos dos últimos días he hecho un par de sesiones de unas 3-4 horas cada una y el resultado ha estado bastante bien. Han acudido a comer petirrojos y tarabillas comunes (macho y hembra) y alguna especie más ha estado rondando por los matorrales de al lado aunque al final no se ha decidido a bajar. De todas formas, aún es pronto y espero seguir sumando especies en los próximos días. 
Aunque el resultado no es malo, hubiera podido ser mejor, pero la actitud de los petirrojos es muy pendenciera con las otras aves. Han hecho suyo el comedero y acosan y repelen a todas las aves que acuden a comer. Esperemos que se les pase esta belicosidad pues de momento me están restando diversidad de especies en el comedero. 


Aspecto general del comedero
Petirrojo en el comedero


Tarabilla común en el comedero



Tarabilla común antes de entrar en el comedero

Petirrojo en los posaderos





Tarabilla común en los posaderos






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