lunes, 21 de agosto de 2017

COGUJADA COMUN

La cogujada común es un aláudido de tamaño medio, de tonos pardos y rayado oscuro, con una característica cresta en la cabeza y un diseño facial con un estriado muy marcado. De aspecto regordete, posee cabeza grande, pico alargado, y cola corta y redondeada. En vuelo presenta alas anchas y cola corta, esta última de tono oscuro en el centro y ante en los bordes.
Está distribuida de forma continua por toda la región mediterránea, aunque se halla ausente en la mayor parte de Galicia, la cornisa cantábrica, los montes vascos y los Pirineos, así como en Baleares y Canarias.
Las poblaciones ibéricas realizan desplazamientos de corto alcance; sin embargo las poblaciones europeas más norteñas migran a nuestras latitudes y el norte de África para pasar el invierno. 
Habita generalmente zonas abiertas y despejadas de escasa vegetación, aunque siente verdadera predilección por las proximidades de pistas forestales y caminos rurales, donde suelen anidar con mucha frecuencia en sus cunetas.  
La cogujada común tiene una alimentación más o menos variada, para adaptarla a las disponibilidades alimenticias del momento, de modo que combina en su alimentación tanto los insectos como las semillas, sobre todo semillas silvestres, de trigo, cebadas y otros cultivos cerealistas propios de sus hábitats esteparios. Los jóvenes se alimentan exclusivamente de insectos.










  

viernes, 18 de agosto de 2017

MARTINETES Y CANGREJERAS

Esta mañana me he dado una vuelta con el coche por la marjal de Catarroja a ver que especies podía afotar con la técnica del hide-car, que básicamente es disparar la cámara desde la ventanilla del coche.
Ahora mismo el arroz está muy crecido y próximo a cosecharse. Las opciones de fotografiar aves se limitan a las separaciones entre campos y sobre todo a los márgenes de los arrozales que además suelen dar a acequias.
Las especies más abundantes ahora en la marjal son las cangrejeras (adultas y muchas jóvenes), pollas de agua (con pollitos de todas las edades), cigüeñuelas, garza reales, martinetes, garcetas, bueyeras, azulones, moritos, algunas gaviotas, fumareles patrullando en vuelo y algunos limícolas que ya empiezan a aparecer (el paso postnupcial ya debe de haber comenzado), tales como los andarríos. 
De todas estas especies las más fáciles de afotar con diferencia son las cangrejeras. Es increíble la tolerancia que muestran hacia los coches, ya que permiten que aparques a menos de 2-3 metros y siguen pescado con absoluta indiferencia. Además ahora mismo son muy abundantes. 
Los martinetes también son muy visibles, sobre todo si vas a primera hora de la mañana. No permiten acercamientos tan grandes como las cangrejeras, pero con un poco de paciencia consigues buenas distancias para fotografiarlos. 
Esta mañana me he dado un buen festin con estas dos especies. 
 

Martinetes









Garcillas cangrejeras











Polla de agua



lunes, 14 de agosto de 2017

AVETORILLO

El avetorillo es uno de los habitantes más vistosos y a la vez más enigmáticos y poco conocidos de nuestros humedales.
El pequeño y discreto avetorillo, inconfundible por su tamaño, es la garza más pequeña de la fauna europea. La especie presenta cierto dimorfismo sexual: el macho adulto luce los flancos de color crema, el dorso negro, las partes inferiores y el cuello de tonos rosados, las mejillas grisáceas y el píleo y la nuca también negros; la hembra adulta es similar, pero menos contrastada y de tonalidad, en conjunto, más parduzca.
Ocupa zonas húmedas con abundante carrizal para poder nidificar. 
Aunque hay algunas escasas citas de invernantes, esta es una especie fundamentalmente estival en la Península y Baleares, donde aparece entre abril y septiembre. 
Como todas las garzas, el avetorillo se alimenta de materia animal, en particular, de peces, anfibios y reptiles de pequeño tamaño e insectos, a los que sorprende oculto entre la vegetación ribereña.

















jueves, 10 de agosto de 2017

UNA DE FLAMENCOS

Esta mañana he vuelto a visitar el “bunker” del Raco de l´Olla y sin duda lo más destacado es la presencia muy cercana de un gran grupo de unos 20-30 flamencos.
Evidentemente, no todos se han acercado mucho, pero unos 6-7 se han paseado por delante del mirador y los he podido afotar con apenas una distancia focal de 300 mm.
El flamenco es un ave que ya he podido fotografiar ampliamente en otras ocasiones, pero hacía más de un año que no los tenía tan a huevo y no me he podido resistir a darme un auténtico festín fotográfico a costa de estas de tan elegantes aves. 
Aparte de estas zancudas, poco movimiento en la zona de observación del bunker, apenas algún juvenil de tarro blanco y un martín pescador que se ha posado en un palo relativamente cercano.