sábado, 21 de noviembre de 2015

CANGREJO ROJO AMERICANO


El cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii) es un crustáceo decápodo nativo del sureste de los estados Unidos.
Alcanzan los diez centímetros de longitud y un peso superior a los 50 gramos. Su coloración varía desde el rojo al gris azulado. El caparazón que recubre la cabeza y el tórax presenta numerosas espinas pequeñas a ambos lados de la unión cervical. Los machos se diferencian de las hembras por poseer pinzas más grandes, y los pleópodos I y II más desarrollados, para formar el órgano reproductor.
Habita en humedales, pantanos, embalses y los tramos bajos y medios de los ríos. Tolera aguas muy contaminadas y con poco oxígeno, resistiendo concentraciones de hasta 1,5 mg./l. No prospera en aguas con temperaturas medias inferiores a 12ºC. 
Originalmente procede del sureste de los Estados Unidos y noreste de Méjico. Actualmente es la especie de Astácido más extendida por todo el mundo. En 1974 fue introducido en la Marismas del Guadalquivir, con el fin de explotar comercialmente su pesca. Con el mismo fin se introdujo en 1978 en los arrozales de Valencia, y en 1979 en el Delta del Ebro. Innumerables introducciones posteriores y su elevada tasa de dispersión natural, han hecho que se encuentre presente en la práctica totalidad de los cursos fluviales y masas de agua de la península Ibérica, islas Baleares e islas Canarias. En la Comunidad Valenciana está presente en todas las zonas húmedas, en la mayor parte de los tramos bajos y medios de los ríos y en algunos arroyos de cabecera. 
Se trata de una especie altamente invasora y su expansión por la península ibérica ha sido imparable, ayudado en parte por su gran adaptabilidad a todo tipo de ambientes y grados de eutrofización, así como por su enorme capacidad de multiplicación y crecimiento.  
Por si esto fuera poco, las especies americanas son portadoras del Aphanomyces astaci, hongo Oomyceto del Orden de las Saprolegniáceas, que produce a nuestro cangrejo una patología denominada afanomicosis, causándole mortandades del 100%. Esta enfermedad ha ido mermando las poblaciones de nuestros cangrejos autóctonos arrinconando sus últimas poblaciones allí donde las esporas del hongo no han podido llegar (cabeceras de ríos y barrancos), siendo su situación crítica en casi todas las comunidades autónomas.  
A pesar de todo, esta especie invasora ha recibido el indulto del Ministerio de Medio Ambiente dentro de su nuevo plan de lucha porque se supone que no provoca un grave daño a la fauna y flora de la península. Lo cierto es que esta especie arrastra mala fama en la Albufera por su rápida expansión y por haber diezmado nuestro cangrejo de río autóctono; así como por los daños que provoca al perforar las acequias y motas de la zona. 
Sin embargo, un reciente estudio científico confirma que esta especie es beneficiosa también para otras especies autóctonas, como las aves. El 60% de los depredadores del sistema húmedo han incluido a este cangrejo en su dieta: "Cuanto mayor es el consumo de cangrejo por parte de una especie mayor ha sido el aumento de su población", señala una investigación del CSIC.  














     


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada